Uno de mis primeros artículos en esta página fue sobre la película de Willow, una película de fantasía y magia que me encanta y recuerdo con mucho cariño, aunque hoy vamos a tratar su juego para la consola de NES el cual he estado rejugando estas navidades y me han entrado ganas de hablaros de él.
La historia nos cuenta la aventura del pequeño Nelwyn llamado Willow Ufgood, un joven granjero con el sueño de convertirse algún día en un gran mago. Willow encontrara en una cesta transportada por la corriente de un rio a una pequeña bebe humana, Elora Danan, la cual, según una profecía, traerá el fin del reinado de la oscura reina Bavmorda. Esto llevara al bonachón Willow a abandonar a su familia y aldea para realizar un fantástico viaje para proteger a Elora Danan y derrocar a la oscura monarca. En el camino se encontrara y contara con la ayuda del caradura guerrero Daikini, Madmartigan y la gran hechicera maldecida por Bavmorda, Fin Raziel.
Aunque todo suena muy fantástico, y lo es, la película tuvo un estreno bastante pobre, la fama la consiguió una vez salió al mercado doméstico, sobre todo porque los propios fans del Señor de los Anillos la machacaron a fondo ante la gran cantidad de detalles similares a la obra de Tolkien, hay que recordar que George Lucas decidió hacer Willow al no conseguir los derechos para rodar El Hobbit.
Esto hizo que Lucasfilms cediera la licencia para un videojuego de la película, a pesar de que ya había desarrollado su compañía de juegos Lucasarts quien ya estaba metida en materia con juegos como Loom, Maniac Mansión o la versión de NES de Star Wars (Menos de la japonesa, a esa habría que echarle de comer a parte…). Así que Lucas otorgo la licencia a dos compañías, Mindscape que realizo una mediocre y patética versión para PC que consistía en una serie de mini-juegos malos y sin sentido basados en eventos de la película, y Capcom, quien todavía en su época gloriosa realizo dos estupendas versiones, una para arcade de la que ya hablare en otra ocasión y otra para NES que es la que vamos a analizar hoy.
Versión para arcade
El juego para la 8 bits de Nintendo es muy diferente al que programo Capcom para recreativa, en lugar de un arcade plataformero, nos encontramos con una aventura de acción muy en la línea de Legend of Zelda, del que está claro que toma varias cosas prestadas, desde su vista cenital o inventario de objetos hasta búsquedas en las que necesitamos un objeto en particular para pasar por un sitio determinado o el propio Willow quien emula a Link blandiendo una espada y protegiéndose de los ataques a distancia con un escudo, incluso existe un guiño a la trifuerza en uno de los objetos que encontraremos.
Los que hayáis visto la película os estaréis preguntando ¿Willow con espada y escudo? ¿Si este no toca una sola arma en toda la película? Pues sí, el juego no sigue estrictamente el guion de la película, aquí se adapta para que Willow sea el verdadero héroe y aunque Elora Danan aparece unas cuantas veces en el juego no es el centro de la historia, aquí lo es el pequeño Nelwyn, quien se describe como héroe de la profecía que está predestinado a derrotar a Bavmorda. Madmartigan, quien ponía la parte de acción y si usaba muy bien la espada, y el resto de personajes de la película, harán apariciones en forma de cameos o PNJ que nos darán información u objetos que nos ayuden a continuar nuestra misión.
El juego también contiene una gran cantidad de situaciones y pequeñas misiones que no ocurrían en la película, como rescatar a Pó, un dragón que una vez liberado nos servirá de transporte para no tener que deshacer todo el camino hecho, o liberar a diferentes aldeanos de la maldición a la que les ha sometido la malvada Bavmorda. No os creáis que esto es malo y estropea la historia o el juego, son ciertas libertades que se tomaron los programadores para poder hacer más fluida e interesante la jugabilidad, ya que la historia era difícil de adaptar a un buen juego y solo adaptando la película podría haberse quedado demasiado corto.
En cuanto a jugabilidad no creáis que solo es una copia de Zelda, todo lo contrario, Willow aunque influenciado por la saga de Link, tiene sus propio estilo incluso existen detalles que en un futuro usarían los juegos de Zelda. Willow tiene toques más clásicos de rpg como el poder subir de nivel lo cual mejorara nuestros puntos de vida y poder mágico. La característica más curiosa al subir de nivel es la agilidad, ya que ayuda a golpear mucho más rápido a los enemigos, algo que se convierte en esencial cuando consigamos espadas más poderosas ya que estas también serán más pesadas, todo ello con el fantástico mando de NES para moverse. Un botón para el uso de la espada otro para usar la magia seleccionada y el Start para acceder a los menús, simple pero muy funcional y cómodo.
Generalmente, las espadas serán cada vez mejores, mejoraran nuestra fuerza y el daño que hacemos a los enemigos, pero nuestra elección de una espada se basara más en su eficacia real según contra que enemigo vayamos. Mientras que las espadas normales serán más poderosas con los enemigos normales también serán débiles o hasta completamente inútiles contra otros, por lo que forzosamente deberemos encontrar espadas especiales que si dañen a estos enemigos, como por ejemplo la llamada “Ojo del Diablo”, una espada muy poderosa y rápida, pero que solo sirve los no-muertos, y lo mismo ocurrirá con los escudos y los hechizos. Entre espadas, escudos, magia y objetos podremos reunir un total de 60, una cifra nada despreciable para un juego de esta época.
Gráficamente el juego cumple muy bien para ser de NES, los personajes tienen un tamaño, color y definición muy buenos. Los enemigos a pesar de verse imponentes no gozan del mismo cuidado en sus animaciones, aun así cumplen de sobra. Los escenarios están bastante bien detallados y de un tamaño correcto, aunque la reutilización de estos los cuales solo cambian el color se nota demasiado y se nos llegan a hacer repetitivos, en cambio elementos como la hierba y los árboles que cobran vida y se aceleran al entrar en combate resultan muy convincentes.
Las melodías del juego le pasa algo parecido que a los escenarios, son bastante buenas y acompañan muy bien la situación en la que el jugador se encuentra, ya sea caminando por los caminos, dentro de cuevas o castillos o en medio de un combate, pero resultan algo repetitivas al final, y gracias a los momentos que entramos en combate, en los cuales la música cambia y una vez finalizado vuelve a empezar esto se ve quizás agraviado. Aun así merecen una mención especial las melodías compuestas por Harumi Fujida para el seguimiento de la historia que aprovechan increíblemente el chip de sonido de NES.
El 90% de los rpg en esta época estaban pensados para el público japonés, haciendo los cuadros de texto minúsculos, ya que los kanji apenas requerían 20 caracteres para describir un par de frases. Cuando estos juegos nos llegaban, la traducción de esas líneas de texto resultaban ridículas por el poco espacio del que se disponía, perdiéndose datos importantes para resolver la aventura, haciendo que muchas veces uno pasara de hablar con los aldeanos o recoger información, en cambio en Willow gozamos de unos cuadro de texto y diálogos grandes, extensos y cómodos, por lo que no se pierde tanta información y los personajes dicen cosas con coherencia, sin comerse letras y sin que pierdas información.
Willow aunque no llega al nivel de exploración o secretos del que disponía Zelda, es un juego genial, divertido y de gran calidad, de los pocos que ofrecieron una alternativa al clásico de Nintendo. Un gran aventura que divierte a lo grande y uno de mis favoritos de esta mítica consola.
LO MEJOR:
• La cantidad de objetos y armas que podemos llegar a reunir.
• La variedad de hechizos y lo original de algunos para su época.
• Un ARPG de los que crearon escuela por su originalidad.
• Aunque algunos les pueda sorprender, la ampliación de historia respecto a la película, esto también sirve para que a todo a aquel que la haya visto le sorprenda y le recuerde al film.
LO PEOR:
• El sistema de Password para continuar la partida, un sistema de 18 caracteres, entre letras mayúsculas, minúsculas, números y hasta símbolos extraños o de puntuación, una verdadera pesadilla.
• Lo repetitivo que son algunos escenarios.
Por: Herc

























































